Follow by Email

viernes, 28 de febrero de 2014

Albergue

Siempre pienso que me gustaría  vivir en un Museo, pero en mis sueños preferiría mudarme a un Burdel.

De este último obtendría más elementos para avivar la imaginación con sensuales poemas, solo que  mis conocimientos históricos y culturales quedarían bastante reducidos.

Aunque aseguro que los que me leen obtendrían más utilidad amatoria para el diario vivir.


Ahora el dilema es grande, al momento de elegir mi próximo albergue transitorio, para sostener mi antojada manera de escribir. 

lunes, 17 de febrero de 2014

Boquiabierta



Una mujer abre la boca cuando:
Se empeña en lamer el rigor de la vida y la cicatriz del tiempo que ya es pasado.
También puede lamer como loba y acogedora:
Las manos de su madre y el rostro de sus hijos.
El sexo del hombre, hasta derretirlo, limpiarlo de su hombría y dejarlo palpitante en su boca a medio abrir.

Una mujer abre su boca cuando:
Desea gritar otros lenguajes.
Acallar el rechinar de sus puertas con su saliva
Gemir dolores y partos.
Lavar y enjuagar lo intentado, lo premiado y lo perdido.


…demasiado vive en la boca abierta de una mujer…

lunes, 10 de febrero de 2014

Tiempo

Mis lágrimas y la ofensa de la vida me oscurecieron la mirada, tan triste convertí mi alma que el corazón dejó de palpitar por ti y mis adoloridos pensamientos enfriaron el aire, con tu ausencia.

Ahora mi ceguera no permite leer tu despedida y el escrito con las palabras Te amo el tiempo las ha vuelto borrosas.

Indolente estoy frente a la risa, la alegría está lejana ya no abraza mi esperanza, y la mirada se extravió en el horizonte por donde partiste con tu mochila al hombro.

…son cuarenta años de no sentir tu aliento, ni besar tu boca, la juventud te la llevaste amarrada en un pañuelo que ataste al cuello que besé tantas veces, y por más que quiera revivir tus caricias no encuentro la manera de que mis canas te digan que aún extraño a tu adolescente pasión.

¿Será que mi edad idealizó tu memoria?

jueves, 6 de febrero de 2014

Gacela

Amarraré el pelo
ceñiré un corto vestido…
Un poco de rímel en mis pestañas
un rojo intenso en mi boca,
será el maquillaje de por vida…

Mi pequeño bolso al hombro
y al son de mis caderas cual gacela en celo;
te prometo que taconearé en el mármol de tu palacio
hasta dejar mis pasos cincelados …

Si esto no te alcanza,
entonces No serás el príncipe

que cobijaré en mi pecho…


Imagen  captada por mi misma