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martes, 19 de mayo de 2009

Pollito al velador.

Pollito al velador



A que chef se le ocurrió está receta, no lo sé.
La he buscado en los menús de restaurantes de renombre y de los otros, de esas picadas donde la comida tiene sabor a leña y sazón de mujer paciente y apasionada amante.
Porque no es lo mismo que decir que esta tiene sabor a puchero cocinado a leña, o a que huela a leña de otro hogar.

Ahora si esto tiene que ver o no con la receta del pollito al velador, tampoco lo sé.

He leído los escritos de furtivos amantes  y sus recetas son todas distintas.

Solo encontré que se sirve apurado al mediodía, donde el velador no tiene una mesita de apoyo para disfrutar con comodidad lo que se come con los deditos y que se chupan uno a uno (huesitos y deditos) y que también se le puede convidar al otro comensal.

Pero quién necesita velador o mesita de apoyo o un buen restaurante, si solo se quiere amar con pollito o sin pollito.

Llama la atención de esta receta sus ingredientes; mucha pasión, complicidad, sexo apurado, palabras con calenturas y vueltas al trabajo con corazones agitados y ojeras que no pueden borrarse.

El otro ingrediente;  son dos cuerpos con muchas ganas de comerse el uno al otro.

No olvidar que se debe  adobar la presa, en  horas de chateo y llamadas por celular, preparando y ablandando la carne henchida de tanta pasión.

Y no saltarse esta fase tan importante, la hora y media que este tiene que cocinarse a fuego lento soltando su grasa hasta la última gota, con sudores y piruetas.

Para luego quedar los huesitos desnudos, chupados, saboreados, lamidos, cansados, y tirados en un velador sin mesita de apoyo.

Lo que no me queda claro porque se usan los moteles para comer está deliciosa receta.


3 comentarios:

  1. Encantador,solo una persona puede escribirlo y esa eres tu.

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  2. Muy bueno Cecilia, lo de los moteles y porqué se come ahí esta receta no lo se, pero al parecer esta receta de pollito al velador no pasará de moda!!!

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  3. Hermoso, Cecilia, conmovedor. Tierno como el pollito, pero difiero de tu en que puede haber un solo lugar para comerlo. ¿ Al velador ? Si, pero en la playa con el susurro del beso del mar sobre tus pies y después sentir que dos se convierten en UNO,

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