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sábado, 1 de agosto de 2009

Primavera en mi boca


Husmea y olfatea 
a la primavera en mi boca
con la intransigente rebeldía 
de creerte el mejor sibarita de mis bordes.

En cada arista con disciplinada ciencia,
con desacato y resistencia
tus dedos me dibujan. 

Recorre esa línea de comisura
que tantas fantasías te trae.
Apega dócilmente tus labios a los míos
transgrediendo tu inocencia
y libando sin límites
los jugos que sacian tu sed.

Tu refinado atrevimiento hurga 
buscando y encontrando
a mi resignada y dulce lengua
que apareada a la tuya se ofrece
a los embates del indecente deseo.

Esa inmoralidad de sentir
la fragante miel 
en nuestros paladares. 

Deliciosa, atractiva y erótica
complacencia de aromáticas flaquezas
bebemos  espumas
que deleitan los bálsamos 
de la viciosa culpa.

Saboreemos la trasnochada y lasciva noche
que en nuestras bocas sus antojos anida.

Resignadas y humildes lenguas
fantasiosas de desacatos,
de resistencias,
desobedientes de paladear
al infatigable néctar 
de madrugadores jazmines 



Te beso sin límites 
con la inmoralidad 
de hacerme dueña de tu boca.

2 comentarios:

  1. brota letras como imeagees de un corazón tan vivo que llega a doler... es un placer tenerla... es un pecado perderla...

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  2. ¡¡¡ BRILLANTE, HERMOSA, DULCE COMO LA " fragante miel", libando sin límites
    los jugos que sacian tu sed.... ¿ alguien podrá decirlo mejor, después de haberlo soñado, vivido y sufrido ?

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