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lunes, 24 de agosto de 2009

Condenado

El jurado de mi amor
ha dado por sentencia
condena a cadena perpetua
culpable de homicidio
en primer grado
fue declarado.


Que por celda mis caprichos
y por cárcel mi cuerpo
a mis órdenes acatará
que inocencia no traía
en sus sucios sentimientos
de amante a maleante
honradez aparentó.


Que ahora añora la libertad
y entre rejas su llanto
no conmueve ni mi alma
ni mi amor
al que ultrajó con pasión de condenado
y paciencia de timador.


A mis besos robó.
a mis manos engañó
a mi cuerpo sobornó
a mis ojos traficó
y de mi sentencia se rió
hasta perder la razón.


No habrá jurado en mi corazón
que veredicto rebaje
el tiempo de incomprensión
que de un golpe de martillo
recibirá en su corazón
el condenado veredicto.



lunes, 17 de agosto de 2009

A la fuerza no es cariño...

El que se va, se va
y nadie lo retiene ¡Señor!
¡Que a la fuerza no es cariño!
dice el dicho
¡y la puerta es ancha!
decía mi abuela...
Que de Sabia tenía poco
aguantó las tonteras de mi abuelo
y total igual la dejó...

A Usté nadie lo invitó
mire que creer
que era invitado especial...
De especial sólo tenía mi corazón
y a medias, le diré mi señor.
Pero de esa mitad,
de la que Usté se ocupó
y en el mercado del amor cotizó
le digo mi estimado señor
que de negocios de amor
no entiende ni jota.
que al peor postor
el muy atrevido invirtió
dejando en bancarrota
a mi infortunado corazón…

Se lo dije clarito
que convidado de piedra no quería
pero vaya que porfía
de golpear a mi puerta
cada vez que su pasión lo pedía
y sus manos lo requerían…

Le diré que a mi arrebato
con sus malos negocios
lo canso tanta zalamería
que en su boca aparecía.
Que los ojos de mal amante
que con idolatría y perversión
miraban a esta ''Su inversión"

Por ahora
devuelvo el placer
de la mentada transacción
que a esa mitad de corazón
me encargo de buscarle
el mejor billete
en el mercado popular
y que en efectivo pagaré
con mi espinado corazón.




viernes, 7 de agosto de 2009

Espera por una ausencia.

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Hay una puerta esperando ser abierta
Hay una mesa vestida con su mejor mantel.
Hay un vestido que desea ser descolgado de un armario y rodar por los tobillos.
Hay un maquillaje desteñido y raído.
Hay un vino que perdió su temperatura.
Hay flores que en un florero se secaron.
Hay unos brazos que desearon cobijar al amante anunciado.
Hay unos ojos que desearon mirarse en los espejos del alma.
Hay unos oídos que se quedaron sordos sin los melodiosos suspiros y susurros.
Hay unas manos secas que no pudieron acariciar esa espalda.
Hay una boca que quiso cantar muchos boleros y la misma que no pudo besar al esperado amante.
Hay una cama vacía donde las sábanas quedaron estiradas esperando ser arrugadas y retorcidas.
Hay un corazón partido que no puede juntar sus trozos porque las lágrimas no dejan fijar los ojos.
Hay sólo, solo hay una mujer acurrucada llorando la ausencia de la visita esperada.
Hay dolor, hay dolor, hay dolor, hay mucho dolor.
Hay espera de…de una ausencia

sábado, 1 de agosto de 2009

Primavera en mi boca


Husmea y olfatea 
a la primavera en mi boca
con la intransigente rebeldía 
de creerte el mejor sibarita de mis bordes.

En cada arista con disciplinada ciencia,
con desacato y resistencia
tus dedos me dibujan. 

Recorre esa línea de comisura
que tantas fantasías te trae.
Apega dócilmente tus labios a los míos
transgrediendo tu inocencia
y libando sin límites
los jugos que sacian tu sed.

Tu refinado atrevimiento hurga 
buscando y encontrando
a mi resignada y dulce lengua
que apareada a la tuya se ofrece
a los embates del indecente deseo.

Esa inmoralidad de sentir
la fragante miel 
en nuestros paladares. 

Deliciosa, atractiva y erótica
complacencia de aromáticas flaquezas
bebemos  espumas
que deleitan los bálsamos 
de la viciosa culpa.

Saboreemos la trasnochada y lasciva noche
que en nuestras bocas sus antojos anida.

Resignadas y humildes lenguas
fantasiosas de desacatos,
de resistencias,
desobedientes de paladear
al infatigable néctar 
de madrugadores jazmines 



Te beso sin límites 
con la inmoralidad 
de hacerme dueña de tu boca.